
Seguro que tienes una amiga -si no son unas cuantas- a la que, no sabes muy bien porqué, si tú no le escribes ella nunca lo hace.
Cuando quedáis te parece que hay verdadero cariño, interés, estáis muy a gusto y lo compartís todo pero si tú no tienes la iniciativa pasan meses sin que volváis a hablar.
Y eso desespera. Llena de tristeza y muchas veces de dudas: “¿será que no le importo?, ¿igual no es tan buena amiga?” Y, aunque hay excepciones, en general no se trata de que no te quiera sino de que no sabe hacerlo mejor.
Es difícil mantener amistades con la vida tan ajetreada que llevamos, no nos da para lo nuestro como para estar pendientes de los demás.
Si nuestro ánimo está bien, ni nos lo planteamos, pero cuando vamos desbordados y necesitamos a esa amiga, su ausencia desgarra.
¿Debería pasar de la gente que nunca me escribe?
Llevo varios días con esa pregunta en mi cabeza. Estoy cansada y sé que el patas no pierde el tiempo, es el mejor momento para destruir buenas amistades con pensamientos negativos, muy sutiles, adornados de verdades pero falsos en el fondo.
“Si le importara me escribiría”, “si quisiera sacaría tiempo”, “¿de qué sirve una amiga que no está cuando más la necesito?”
Y entonces, he ido a misa y el evangelio de hoy me ha llenado de Luz. Si quito mi tristeza, mi situación personal actual, y miro la relación que tengo con cada una de esas personas sé que puedo afirmar sin equivocarme que la amistad es real.
Estoy segura de que si pudiera ver sus corazones vería mi nombre escrito en ellos, aunque no me lo demuestren como a mí me gustaría. Porque somos muy limitados y no damos para más.
He pensado que igual a ti también te pasa. Te entran ganas de mandar a paseo a ciertas personas porque aunque las quieres un montón, no están ahí ahora que tanto las necesitas.
No caigas en esa tentación (sólo si la relación efectivamente te hace daño -claro- no se trata de masoquismos).
Si hay ataque es porque en esa amistad hay mucho bien y eso molesta al innombrable. Sé paciente, quiere cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesita y ten la seguridad de que todo ese amor no cae en saco roto.
¿Qué decía el Evangelio? Resumiendo: se nos juzgará por lo que hayamos amado. Nada se pierde salvo el amor que no damos (puedes leer el comentario completo aquí: quenosdicehoyJesús).
Hola! Me ha encantado este post, porqe es algo que yo tmb de vez en cuando le doy vueltas sobretodo con una amiga de la infancia(y familia) que éramos como uña y carne. Cuando nos vemos en verano parece q no ha pasado el tiempo, q la sigo conociendo muchisimo, q siguw siendo igual, pero entonces nos separamos las familias(vivimos a 500kms), la escribo alomejor a las dos semanas xa ver q tal esto o aquello q hablamos y ya todo son monosilabos, x supuesto sin preguntarme nada d lo mío, etc… incluso con feos incluidos(invitarle a comunion d mi hija y decirme con 8 meses q no van a poder venir, y luego me entero q estaban en mi ciudad en esa fecha por motivo de una carrera deportiva q les había surgido….) son cosas q me duelen, y hacen q no pueda querer a esa persona, que me duela, que me dé rabia…. entonces cuando estoy serena pienso lo que tú dices, que lo unico q pasa es q no sabe querer, somos limitados, que bastante tendrà ella con eso(porqe impide tener amistades d verdad etc) y q simplemente es eso, q por limitacion estara mas pendiente de lo suyo q otra cosa. Me cuesta entenderlo porq yo soy muy sensible con los demás pero debe ser eso, con los años lo pienso….. es una pena la verdad pero es algo q no depende de mi. Sí está en mi mano ofrecerlo a Dios y desprenderme de esa amistad que teniamos tan fuerte asumiendo que ya nunca sera así, simplemente distinto…
Perdona por el rollo, pero me he sentido tan identificada!!!!!
No te conozco pero me encantan tus escritos!
Un beso
Raquel
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