Dios aprieta pero no ahoga. Recursos para la cuarentena

Y cuando creía que la cosa no podía empeorar, llegó el Coronavirus a nuestra ciudad y, con ella, el cierre de colegios y los niños en casa, jajaja! (Me río por no llorar)

Alguno puede pensar, ¡qué suerte que te pille de baja!, pero la realidad es que estoy de baja porque no puedo con mi alma… así que estos días atrás me he agobiado bastante sólo con pensar en tener a los peques encerrados conmigo en casa con lo mal que me encontraba.

Hasta que esta mañana, gracias a Dios, después de una semana en cama y sin fuerzas casi ni para ducharme, me he despertado mejor. Estoy tranquila y con una paz infinita. Viviendo cada momento y enseñándoles a los niños la importancia del hoy y ahora.

Mamá, ¿y podré decirle a Pablo que venga otro día?”, ¿y cuántos días estaremos sin ir al cole? ¿Pero tendremos las clases por internet? ¿Y las mismas horas o menos? ¿Y podré hablar con mis amigas por teléfono? Las voy a echar mucho de menos; y, y, y…”

¡¡¡Ay que agotamiento con tanta pregunta!!! Estaba ya cansada y sus preguntas empezaban a superarme así que les he explicado lo importante que es vivir el HOY y AHORA.

No sabemos cuántos días serán, ni cómo daremos las clases -el lunes empezamos- nos lo explicarán en un email desde el cole y haremos lo que podamos. No os agobiéis porque no sabemos nada. Dejemos que los acontecimientos de cada día nos vayan mostrando el camino”, les he dicho.

Por supuesto no se han calmado, jaja, pero yo sí. He repetido tantas veces “hoy y ahora” que creo que ha calado un poco más en mí y me ha llenado de paciencia.

No sé cómo será el lunes, no sé cómo me levantaré yo ni qué nos pedirán desde el colegio que hagamos: pero tengo MUCHA PAZ. Estoy completamente abandonada a la Providencia de Dios. Tengo la absoluta certeza de que esta locura tendrá su repercusión positiva porque cuando Dios permite algo: siempre saca abundancia de bien.

Así que viendo el panorama veo fundamental organizarnos para no volvernos locos. Soy bastante despistada y con la fatiga me cuesta mucho pensar así que este fin de semana va a ser el del hacer un plan de acción familiar.

Concretaremos un horario que se ajuste a nosotros, con sus ratos de clases, de música, de manualidades, de cocina,… un poco de tele, lectura, deporte. Os iré contando cómo va y ¡no dejéis de compartir vuestros tips para sobrevivir!

No lo tenemos fácil, es una situación que nunca antes hemos vivido así que vamos a buscar el lado positivo de las cosas: vamos a tener mucho tiempo para estar con los peques, para conocerles mejor, escucharles, discutir y pedirnos perdón, rezar juntos, jugar, …

Os comparto algunas ideas que me han llegado por redes y que pienso aprovechar al organizar nuestro planning:

Mírate con mis ojos. Amor del bueno

Hace poco, mientras charlaba un rato con Jesús, me pidió con cariño que me callara porque tenía algo importante que decirme. Asentí y sus palabras me hicieron tocar el Cielo. Son muy personales pero te las comparto, porque quizá tú también necesites oírlas.

Me haces sufrir. Te veo comparándote con tus amigas, con tus hermanas, con tus compañeras; sintiendo siempre que no estás a la altura. Ellas son más listas, más guapas, mejores madres, más pacientes… ¡más todo!

Y yo te miro y lloro. Porque tú eres la obra de mis manos. Mi joya preciosa, la niña de mis ojos. Y por más que te lo digo, no me escuchas. Te empeñas en escuchar a otros.

A otros que no te conocen, que no han vivido a tu lado desde el mismísimo momento de tu concepción. Que no te han creado pensando y deleitándose en cada una de tus pecas, virtudes y defectos.

Porque eso a lo que tú llamas defectos, yo los escogí para ti. ¡Son dones! Sólo tienes que mirarlos desde mi perspectiva. Verás que no sobran, que enriquecen tu personalidad, tu alma, tu todo.

Te digo esto y sigues ahí impasible. Tu corazón está cerrado. Tienes miedo al amor, a disfrutar, a vivir. A verte tan perfecta como yo te veo.

Y verte así me conmueve.

No apartes tu mirada de mí porque poco a poco la cercanía hará que puedas verte desde aquí.

¡Pero qué sufrimiento hasta que llegues! Saber que eres la flor más bella del jardín y que tú te veas como la mala hierba me deshace por dentro.

¡Mírame a mí! Quizá con vislumbrar tu reflejo en mis ojos sea suficiente para convencerte de lo mucho que te quiero, de lo perfecta que eres.

No imagináis lo que lloré

¡A ver quien se resiste a un amor tan profundo! ¡Qué cosas más bonitas me dices, Dios mío!

Y te las dice a ti también. Quizá estos días estés desanimado, cansado o como yo en plan negativo; ya ves que Jesús no nos deja solos, está siempre a nuestro lado y tira de nosotros cuando más lo necesitamos.

Hoy lloro de emoción porque aunque mi corazón no es capaz aún de acoger un amor tan grande me emocionan de nuevo sus palabras. Palabras de un Dios creador que me quiere tanto como para dar su vida por mí.

Y justo por eso no puedo negarme a sus palabras. No puedo dudar de su amor por mí. No puedo seguir pensando que no valgo, que no puedo, que no merezco. Porque Él ha pagado un alto precio por mí: ¡hasta la última gota de su sangre!

Gracias Jesús por quererme tanto. Por hablarme al corazón. Por estar siempre a mi lado. También yo quiero quererte, quiero hablarte y quiero acompañarte hoy y siempre.

Porqué cuando estamos enfermos nos quejamos tanto

Si convives con alguien enfermo, o con dolor crónico, y crees que últimamente se queja mucho, es pesimista, está siempre cansado o enfadado hay algo que debes saber.

Convivir con el dolor es difícil, es MUY difícil, y NO te acostumbras a vivir con él. Las cosas como son. No escribo un blog para decir cosas bonitas sino para reflexionar, abrir horizontes y hacer -o intentar- que también vosotros lo hagáis.

Es una putada (no encuentro una palabra más clara, ¡¡lo siento!!) tener una vida normal y que de la noche a la mañana (o poco a poco, eso es lo de menos) ésta pegue un giro de 180 grados. Y es una faena que además no sabes por dónde coger porque nunca te ha tocado antes, así que todo se tambalea.

Y puedes pensar que eso quizá pase al principio pero no, siento decirte que no, que cada etapa tiene sus dificultades y que desarrollar algunas virtudes a marchas forzadas no nos gusta a nadie y cansa muchísimo.

Parece evidente que la paciencia juega un papel fundamental:

  • paciencia para hacer la misma tarea en el triple de tiempo;
  • paciencia para medir tus fuerzas y llegar al final del día;
  • paciencia para comprender tu nueva situación laboral;
  • ¡paciencia contigo mismo y tus limitaciones!

Bueno, paciencia y esperanza de que es algo temporal y de que “no hay mal que 100 años dure”.

Pero no son éstos los únicos valores que se ponen a prueba. Si no cortas la imaginación sobre qué pasará en el futuro, si no controlas los pensamientos negativos que invaden tu cabeza cada día, las probabilidades de entrar en una depresión profunda son muy altas.

Y lo mismo pasa con la humildad: humildad para no ofenderte por lo que otros puedan pensar de ti (hasta quien más te quiere puede soltar algo inadecuado que te duela, básicamente por ignorancia o por falta de empatía).

Soy una persona optimista, y me gusta ver el vaso medio lleno, ser consciente de que esas palabras hirientes no han sido intencionadas y olvidar, pero no siempre es fácil.

Humildad para aceptar que ya no eres la “mujer/mamá/amiga” o el “papá/marido/colega” al que estabas acostumbrado, que por no poder, no puedes hacer incluso algunos hobbies que te encantan.

Y es una tarea de cada día. Quizá ayer llevabas bien no poder salir a comer por ahí porque estás mal y mañana esa misma realidad te desquicia.

Sé que no es fácil tampoco para quienes acompañan, pero eso lo dejo para otro post. Hoy tocaba ponerse en el lugar del enfermo, porque aunque yo tengo mucha suerte, y cuento con vuestras oraciones y cariño, (¡y el impresionante apoyo de mi familia!) no todo el mundo puede decir lo mismo.

Espero que os haya gustado y, sobre todo, ayudado; y aprovecho una vez más para pediros rezos por mí, para que lo siga llevando bien y pase pronto, y por quienes pasan por situaciones similares.

¡¡Muchas gracias y feliz semana!!