¿Te unes a la fiesta?

Empezamos el mes de octubre y, desde hace ya ¡cuatro años!, en estas fechas algunas de mis amigas y yo hacemos algo muy especial y diferente. Cada una desde su ciudad, desde su país; cada una cuando puede y como puede pero juntas y unidas desde la distancia con el corazón, pedimos unas por otras con el rezo del santo Rosario.

Os parecerá algo raro ya que no es una costumbre muy arraigada en los tiempos que corren pero, como ya os dije en el último post, tengo muy buenas amigas repartidas por todo el mundo y el hecho de hacer algo juntas, durante un mes y de la mano de Nuestra Madre la Virgen, hace que me sienta aún mas unida a cada una de ellas.

El año pasado de sumaron a la iniciativa más de veinte amigas. Entre ellas muchas no se conocían pero todas rezábamos desde nuestros lugares el rosario por las demás, por sus familias, preocupaciones y proyectos.

Este año -¡agradeciendo de paso el primer aniversario del blog!-, quiero invitaros a todos los que me leéis a uniros a esta cadena de oración, y además secundaremos la petición del Papa Francisco. Para la Virgen no hay tiempo ni lugar así que cualquier hora es buena para una Madre que le piropeemos, yo intentaré que sea a las 20.30h pero puedes unirte en otro momento si te va mejor.

Para los que no sepáis qué es el rosario os diré que es una de las oraciones qué más rezamos los católicos. Es una oración dirigida a nuestra Madre del Cielo en la que repetimos hasta la saciedad lo mucho que la queremos y que confiamos en ella.

Puedes ver cómo se reza el Rosario en este enlace, y si crees que para ti es demasiado, te animo a sumarte con uno de los “misterios“. Todos rezaremos por ti y la Virgen se derretirá con tus piropos.

A mí me gusta abandonarme en sus manos, y dejar todo lo que llevo en mi corazón a sus pies; para que ella se encargue de solucionar, curar, arreglar -o lo que sea- lo que me preocupe.

Hay quien prefiere dedicar cada misterio del Rosario a una petición concreta: por los enfermos, por las familias, por el Papa, por las almas del purgatorio, por la paz, por quienes sufren soledad, por los niños abandonados, por quienes sufren la falta de trabajo, por quienes no tienen fe, … ¡por lo que tú quieras!

Cualquier fórmula es válida, sólo hace falta que quieras unirte y que intentes rezarlo cada día (¡sin fustigarte si algún día se te olvida, que aquí nos apoyamos todos!). A mí me encanta saber que rezamos todos a una, porque imagino nuestros rezos a una sola voz llegando al corazón de María… ¡seguro que le emociona!

Me encantaría que este año fuéramos muchos más, y para animarnos unos a otros, te agradeceré si puedes poner un comentario a este post con algo así como “cuenta conmigo” o “lo rezaré”.

Yo pediré además por todos los que pasáis en algún momento del curso por este pobre blog: por vuestras familias, ilusiones y preocupaciones. Para que la Virgen os lleve en su manto, bien recogiditos en su regazo, porque ¡os garantizo que no hay nada más seguro que eso!

Recursos

5 cosas para hacer con niños en mayo, mes de la Virgen

El mes de mayo es para los católicos el mes de la Virgen, por eso procuramos mimarla un poco más rezando con más cariño alguna oración o visitándola en una iglesia o santuario.

En mi casa siempre hemos intentado que los niños participen también de esta fiesta. Para mí es como el día de la madre pero a lo grande: ¡alargado a un mes por ser la Madre de Dios, y Madre de todos los hombres!

Comparto hoy algunas ideas para vivir el mes de mayo junto a María (y que a los niños les encantan y son bastante fáciles):

1- Llenar las ventanas de flores pintadas: por cada acción, buena obra u oración que dediquen a la Virgen pueden pintar una flor y pegarla en la ventana para que ella las vea desde el cielo.

2- Romería familiar. Un sábado o domingo de mayo lo dedicamos a hacer una excursión a una ermita o capilla de la Virgen con otras familias y rezar allí el rosario, una salve, comer de picnic, jugar con los niños, …

3- Como es el mes de María ponemos la figura de la Virgen que tenemos en el salón rodeada de flores. Al volver del cole pasamos por la floristería y compramos una flor cada uno, y cuando están pochas, las cambiamos.

4- Este mes ponemos especial cariño en ofrecerle nuestro día a la Virgen. Al levantarnos rezamos juntos la oración del ¡Oh, Señora mía!

5- Rezar el rosario en familia. A última hora del día, todos al salón y junto a la Virgen rezar cada uno un misterio del Rosario (¡les encanta pasar las cuentas y llevarlo ellos!); pedimos por los familiares y amigos enfermos, las preocupaciones, los exámenes, difuntos, …

San Juan Pablo II decía que la familia que reza unida, permanece unida. ¿Y qué hay mas bonito que empezar de la mano de nuestra Madre la Virgen?

¿Qué plan te parece más atractivo para tu familia? Gracias por leerme y ¡espero vuestras ideas para poder ir variando cada año!